Publicado por el 4/03/2020

Quisiera invitar a todos aquellos y aquellas que están tomando el tiempo para leer esta reflexión a participar activamente de esta revolución.
Necesitamos un cambio urgente, drástico, contundente, feroz. Una revolución que afecte los pilares fundamentales de nuestra sociedad y afirme y establezca valores y principios que promuevan la paz, la tolerancia, y el bien entre los habitantes de nuestra nación.
Jesucristo fue un revolucionario, pero nunca tiró una piedra o quemó una embarcación, o algún campo que estaba listo para la cosecha. No usó la violencia o algún argumento del terror para engrosar las filas de sus seguidores.
Viva la revolución! Y no me refiero ni a la francesa o a la industrial ni menos a aquella que proviene de grupos extremistas y anarquistas que sin educación cívica atentan en contra de los derechos mas fundamentales de toda sociedad.
Viva la revolución que es capaz de lograr cambios fundamentales a nivel social, económico y moral sin usar la violencia o argumentos del terror para lograr beneficios personales o partidistas. Les invito a usar la estrategia del REVOLUCIONARIO POR EXCELENCIA, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
-No transó los valores del Reino para lograr una posición política.

-Nunca usó un discurso para aterrorizar o confundir a su audiencia.

-Su lealtad siempre fue hacia el Padre, hasta las últimas consecuencias.

-Su discurso fue claro y no tenía otras intenciones más que la de reconciliar al hombre y a la mujer con Dios.

-Se relacionaba con todas las personas, sin prejuicios, sin hacer acepción, con el pobre, con el rico, con los marginados, con los trabajadores, con las personas de influencia, con los civiles, con los militares etc.

Si como iglesia no tenemos la capacidad de trastornar a nuestro mundo, a nuestra nación, entonces estamos en el bando equivocado.
Los invito a ser parte de esta revolución y hacer la diferencia en este tiempo.

“Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá;”
Hech. 17:6
Bendiciones


Volver al listado de editoriales


Los comentarios están cerrados.