Publicado por el 4/07/2019

Creo que esta es una pregunta muy importante para el tiempo en que vivimos. Enfrentamos tiempos difíciles y desafiantes, tiempos de controversias, tiempos de herejías, tiempos donde la fe esta siendo relegada a un segundo o tercer plano. Tiempos de persecución silenciosa, tiempos de crisis en los valores fundamentales como la vida, la familia, libertad religiosa. Tiempos de crisis en el liderazgo y credibilidad de las instituciones.
¿Cómo responder de una manera relevante y efectiva?
¿Por qué y para qué existe la iglesia?
¿Quién establece lo que tenemos que hacer y lo que no tenemos que hacer?
¿Debiera preocuparnos lo que estamos viviendo?
¿Qué tan responsable somos del deterioro de los valores fundamentales en nuestra sociedad?
¿Será posible que la iglesia y especialmente su liderazgo puedan unirse por un bien común?
¿Será posible para alguno de los líderes evangélicos de nuestra nación dejar actitudes egoístas, egocéntricas, inmadurez?
¿Será posible para alguno de los lides evangélicos de nuestra nación dejar a un lado el afán del protagonismo o el ego de querer
representar al «mundo» evangélico de nuestro país?
¿Será posible en medio de nuestras diferencias respetarnos, honrarnos y sentarnos en una mesa para que juntos podamos reflexionar acerca de la efectividad y relevancia de nuestra tarea?
¿Qué mas necesitamos para buscar la unidad y el trabajo mancomunado hacia una iglesia presente en estos tiempos?
¿Qué mas necesitamos para unirnos en oración, buscando lo que Dios quiere para nuestra nación?
¿Tendremos que seguir esperando que el liderazgo internacional siga asumiendo una responsabilidad que debiera ser nuestra responsabilidad?
¿Será posible que nos humillemos, y busquemos juntos el rostro del Señor para encontrar sanidad y restauración para nuestra iglesia?
¿Qué tan influyente y relevantes estamos siendo en este tiempo?

 

Fuente: facebook personal del Pastor y Capellán de la Moneda Daniel Anabalón Valenzuela


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