Publicado por el 10/09/2019

Vivimos tiempos dificultosos, pero si tenemos memoria recordaremos que han existido tiempos muy complejos, la historia de la humanidad y la Biblia nos invita a conocer muchas historias de estas. 

Frente a situaciones complejas que vivimos, podemos calificarlas como tiempos difíciles, dicha palabra la Real Academia Española, tiene los siguientes definiciones;1. adj. Que presenta obstáculos (impedimentos).2. adj. Poco probable. Es difícil que llegue a tiempo.3. adj. Dicho de una persona: Descontentadiza o poco tratable.4. adj. extraño (raro).  A pesar de la definición amplia de la academia frente a esta palabra (difícil), la connotación a tal expresión tendrá sentido para usted, según lo que esté viviendo en base a su realidad  personal, familiar, Iglesia, laboral o en otra área.  En los 66 libros que componen la Biblia encontramos tiempos difíciles, tanto para personas naturales o sociedad, incluyendo en todo sentido al pueblo Hebreo. 

Nuestro mismo Señor Jesucristo  experimentó tiempos dolorosos, desde su nacimiento, desarrollo, crucifixión y muerte, como fue el intento de asesinato, siendo un infante,  su autor intelectual fue el rey Herodes I el grande Mateo 2:16 – 18, antes de iniciar su ministerio público, el tentador (Mateo: 4:1 – 11), lo quiso perjudicar  con la clara intención de  arruinar el Plan Perfecto trazado por Dios.

En nuestro Salvador, se encarnó  situaciones difíciles, permítame  preguntarle; ¿qué tiempo está viviendo?, puede responder con claridad esta pregunta y sinceridad delante de Dios.  En mi contexto en donde vivo, son tiempos difíciles y mucho de ustedes conocen bien lo que pasa en La Araucanía, pero deseo con humildad delante de Dios y de usted, que puedas pensar en ti y responder al  Creador ¿ qué tiempo estás viviendo?. Si son difíciles, permíteme recordarte que Cristo, vivió cosas aún más complejas que las nuestras y la Gracia de Dios lo sostuvo. En el último libro de la Santa Biblia, dicha revelación que nos ilustra la Patria Celestial y otros acontecimientos del pasado, presente y futuro, podemos encontrar en la Palabra del  GRAN YO SOY, (Apocalipsis 22: 21) una hermosa bendición;  La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros, amén. Esta verdad absoluta es la que nos sostiene, la gracia permanente  prometida por el Rey de Reyes y Señor de Señores, sea con usted, familia y ministerio. Tenemos  un Dios que prevalece por sobre los tiempos difíciles.


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