Publicado por el 17/02/2019

Hace poco más de un mes hemos terminado el año  2018. Los  recuerdos inundan nuestra mente y nos generan diferentes emociones en el corazón. Quisiéramos volver a repetir algunas historias vividas el año 2018, y otras absolutamente no. En nuestro País, vivimos el pasado año, además de los momentos agradables, también tuvimos esos instantes complejos y muy difíciles en todo aspecto. Como miembros de la IPA, tenemos el ánimo, la voluntad y por sobre todo la fe en Dios, de querer construir una nación, que tengan como objetivo primordial la paz y el desarrollo integral de cada uno de sus habitantes. Nuestro Señor Jesucristo mientras se encontraba en la escena de esta tierra, nos invitó a vivir su paz y sin miedo. Dicha invitación aún está vigente y establecida en su palabra, la Biblia. “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” San Juan  14:27 RVR 1960.   En los tiempos que le correspondió nacer a Jesús y desarrollar su vida, fueron momentos difíciles, en donde pudo experimentar el rechazo, la violencia en el amplio sentido, la muerte en la cruz del calvario, pero por sobre todas las cosas, el perdón a sus victimarios y toda ofensa. Si queremos avanzar como nación y como Iglesia, debemos buscar el bien del otro, y esto se hace carne en  amar al prójimo. Si soy capaz de amar al otro, también soy capaz de perdonar a los que me han hecho daño. Nuestro Señor Jesucristo en la oración modelo, manifestó lo siguiente: “Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden” San Mateo 6:12 RVR 1960.  Debemos pedir a Dios que perdone nuestras faltas, y de la misma manera, perdonamos a aquellos que nos han ofendido. Esto se consigue reconociendo a nuestro intermediario, “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” 1 Timoteo 2:5 RVR 1960. Es tiempo de seguir avanzando, tomando como desafío primordial la paz y el desarrollo integral, y que este año 2019, sea muy bendecido por Dios para cada miembro de la IPA.

 

Pastor Matías Sanhueza Fernández


Volver al listado de editoriales


Los comentarios están cerrados.