Publicado por el 17/09/2015

David Anabalón

Decir que estamos acostumbrados a que en Chile cada cierto tiempo tengamos estos terremotos, no aminora el efecto que produce en nosotros estos movimientos de la naturaleza.
Damos gracias a Dios que eventos de esta magnitud tengan tan pocas victimas.    Este terremoto en cualquier parte del mundo significaría la muerte de miles, si no decenas de miles de personas.
Sin duda, somos el país mas sísmico del planeta.
Dar gracias a Dios por la pronta reacción de nuestras autoridades, que inmediatamente anunciaron la posibilidad de tsunami.   La oportuna información ayuda a que las personas estén en lugares seguros.
Permítanme una breve reflexión
Frente a la naturaleza que pequeño es el hombre.    Basta un movimiento de las placas tectónicas y quedamos a merced de lo que pueda ocurrir.    Hay factores de la naturaleza que el hombre no puede controlar, estos son controlados por las leyes de la naturaleza.
La palabra de Dios nos invita a convivir con la creación de manera inteligente.   Dios le ha dado sabiduría a los hombres para que observando la creación puedan aprender,   primero, reconocerlo a Él como creador de todas las cosas,   segundo, que él ha permitido que la creación se rija por leyes, la naturaleza obedece a las leyes que Dios ha determinado y tercero, haríamos bien los seres humanos en considerar la voluntad de Dios para nuestras propias vidas.

Agradecido que una vez mas Dios tiene misericordia de este país.
A todos los apostólicos Salud!!!


Volver al listado de editoriales


Los comentarios están cerrados.