Editorial

El síndrome de Leoncio y Tristón

Publicado el 24 de febrero de 2013 15:44 | Leído 754 veces.

9e414f098ff8535d9c124314750eb74a Leoncio y Tristón Año: 1962. Narra las aventuras de un león, que se siente el rey de todos los felinos, acompañado de la hiena pesimista llamada Tristón (el amigo menos alegre de Leoncio)... como olvidar frases como "Oh!! Cielos Leoncio ...", "Que vamos a comer Leoncio...". "No te sulfures Leoncio", Inolvidables por cierto... . Se emitieron en canales abiertos y lo denominaban olimpiadas de la risa, con el lagarto juancho, autos locos y unos más.

Seguramente, si tiene más de 30 años, se ha esbozado una sonrisa en Ud., y si tiene menos edad, conveniente sería que pueda ver algún capítulo en youtube.

Tal y como la introducción contaba, es probable que haya visto reflejado en su vida estos casos, quizás de manera personal u observando a alguien muy cercano, ya que, se ha fijado que siempre está el que desea hacer todas las cosas… el que “irresponsablemente” enfrenta nuevos desafíos, el que tiene a su lado al “amigo” que le dice “pero cómo los vas a hacer!!!”… “¿no crees que nos falta mucho?”… “es poco probable que recibas el apoyo!”…  y muchas otras frases célebres que en vez de reflejar preocupación, muestran más un sentimiento de “ojalá nunca meterse en problemas”.

A lo anterior, se me viene a la mente el verso de 2da de Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”, el cual, muchas veces se hace un lema que nos incentiva a realizar “lo imposible”, a soñar para tener nuevos desafíos y a no dejarnos amedrentar por el que muchas veces, confundiendo un deseo de prudencia… se convierte en un escollo más a superar.

 

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Fuente: MSO