Editorial
Una Mirada hacia el Milagro de los 33
Publicado el 22 de noviembre de 2010 6:08 | Leído 490 veces.
A 38 días del rescate de los mineros quisiera señalar tres aspectos que están ligados a nuestra vida cristiana, que permitieron el éxito en esta tarea. Fe, Unidad y Trabajo en equipo.
El rescate de los 33 mineros ha sido la noticia que más personas han visto alrededor del mundo, mas personas que las que vieron la final del Mundial de Futbol, un record que alcanza a los mil millones de personas. No nos sorprende, entonces, que ya después de que saliera el último minero se le haya denominado como una de las hazañas más grandes de la historia. Muchos elementos se conjugaban para hacer de este rescate algo imposible, durante muchos días vivimos la angustia de no saber si los mineros estaban con vida, la profundidad y la dificultad de localizar lo puntos estratégicos para el hallazgo del grupo, la topografía del lugar, etc. Hasta que el día 17 de búsqueda nace un rayo de esperanza que impulsó y dio nuevos bríos al rescate del que fuimos testigos” “Estamos bien en el refugio los 33”
Hay tres elementos que me gustaría destacar de toda esta experiencia del rescate de los mineros. Elementos que se transforman en principios fundamentales para nuestro crecimiento, desarrollo y avance en nuestra vida cristiana. El primero de ellos tiene que ver con la fe, la esperanza, el deseo de salir adelante. La fe debe ser el motor de nuestra vida, dice la Palabra de Dios: “… sin fe es imposible agradar a Dios…” Heb. 11:6. Dios ha permitido el milagro de tener con nosotros a estos 33 mineros, un pueblo, una nación que siempre estuvo confiando en Dios. Sin fe es imposible avanzar, sin fe es imposible vencer los obstáculos de la vida, sin fe es imposible crecer, desarrollarse. Una vez más nuestro país y el mundo entero son testigos de lo que un pueblo puede alcanzar cuando hay fe, esperanza y el deseo de salir adelante. Cuando depositamos nuestra fe en Dios, y miramos hacia adelante con la esperanza que cada una de sus promesas serán una realidad llegamos a la realización de que no habrá ningún obstáculo o problemas que no podamos soslayar.
El segundo elemento importante que observamos en todo este gran acontecimiento es la unidad para lograr un propósito. Tanto abajo en la mina a 622mts como en la superficie había un grupo de personas unidas un propósito en común, por un lado trabajando juntos para ser rescatados y por otro trabajando juntos para rescatar. En la vida necesitamos metas y objetivos que vayan dirigiendo nuestros pasos, en la vida cristiana necesitamos trabajar juntos y en unidad con nuestros hermanos para alcanzar el propósito que Dios tiene para nuestras vidas. Necesitamos ser instrumentos de unidad y trabajar en dirección de una meta clara dice la Palabra de Dios: “Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vinculo de la paz” Efe. 4:3 Pablo nos alienta a seguir avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. Fil.3:14
Y finalmente el tercer elemento importante en toda esta experiencia que vivimos como nación es la importancia del trabajo en equipo. Una de las cosas que llamaron la atención de muchos fue la manera espontanea de cómo los mineros se organizaron. Cada uno de ellos tenía un rol una responsabilidad a cumplir. Mientras abajo se repartían las tareas y obligaciones, arriba en la superficie se iba formando un equipo de trabajo de excelencia donde cada uno aportaba su experiencia y pericia. Necesitamos aprender a trabajar en equipo, para obtener resultados sobresalientes, necesitamos la ayuda de otras personas. Como decía un siervo del Señor: “Si quieres llegar rápido ve solo, si quieres llegar lejos ve acompañando.” Dice la Biblia que el Señor hablo a Moisés y le dijo: Toma en cuenta que he escogido a Bezalel, hijo de Uri y nieto de Jur, de la tribu de Judá, y lo he llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y capacidad creativa …” Ex. 31:1-6 Dios no esperaba que Moisés hiciera solo el tabernáculo, Dios no espera que hagamos la tarea solos, Él nos envía hombres y mujeres a nuestro alrededor para que juntos podamos trabajar y alcanzar grandes cosas para su gloria, aprendamos a trabajar en equipo. Este rescate histórico es sin duda una lección para toda la vida. Confía en las promesas del Señor, se un instrumento de unidad mantén la paz y en unidad busca el propósito de Dios para tu vida, y siempre trabaja junto a otras personas porque haciendo esto lograremos grandes cosas para la gloria de Dios.
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Fuente: Pastor Daniel Anabalón






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