Editorial

Paz en Medio de la Tormenta

Publicado el 9 de noviembre de 2009 4:07 | Leído 1434 veces.

C802d949ad9a8af24a21972045dad82d "Después de la tormenta llega la calma" reza un conocido dicho popular. ¿Ha estado en tormenta alguna vez? ¿Ha sido azotado por la adversidad? ¿Se ha preguntado entonces que querrá el Señor de ese momento que vivió?

De todo hemos de tener un  aprendizaje, hay algunos mas dolorosos que otros... pero sin duda en el propósito de Dios, siempre aprendemos. A veces tenemos la errónea idea de que al convertirnos al Señor todo será miel sobre hojuelas, a poco andar nos encontramos con que seguimos sufriendo penas o pasamos alguna necesidad. Lo cierto es que nunca nos prometió el Señor que nos encerraría en una burbuja, es mas, el dijo: "en el mundo tendréis aflicción".  Lo destacable de estos momentos es que el Señor en infinitas oportunidades en su palabra nos alienta y conforta, Ahí radica la necesidad de conocer  "esas palabras" del Señor, es ahí, cuando vamos por el valle de sombras, cuando han de sonar en nuestros oídos un Isaías 42 o un Salmo 34  que nos haga sentir que de verdad El nos ayuda, o un tan conocido Romanos 8:28  para confiar que alguna bendición habrá en medio de nuestras lágrimas o dolor.
Es imprescindible para un hijo de Dios conocer la palabra, para poder tomarnos de las promesas del Señor, lo es también que seamos hijos agradecidos, de orar con acción de gracias como dice Felipenses 4:6, pues en la medida que agradezcamos a Dios la prueba, sabremos agradecer y disfrutar su fortaleza y ayuda. 
No estará demás entonces hacer nuestra oración diaria este versículo 5 del salmo 17. Dejar unos minutos de nuestro día para estar con el Señor en oración, para reconocer ante El lo frágil que somos, para decirle con el corazón que confiamos  en El, es necesario dejar tiempo para conocer la palabra, pues sólo así sabremos enfrentar al enemigo. Las promesas de Dios son muchas, pero hay que conocerlas primero para esperar que se cumplan en nuestras vidas...

DIOS ES FIEL.

 

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Fuente: Esther Regollo