Editorial

Chile Para Cristo una Realidad

Publicado el 26 de octubre de 2009 7:17 | Leído 1109 veces.

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“La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos”. Hageo 2:9

Dios le entregó una promesa a Israel: lo sacaría de la esclavitud de Egipto y lo llevaría a una tierra de leche y miel. Era una promesa a corto plazo,  pero Israel hizo que el cumplimento de la promesa tardara 40 años por su incredulidad y constantes reclamos en contra de Dios.  Cuando leo las noticias del exterior y lo difícil que es predicar la palabra de Dios en otros países, trabajo que a muchos cristianos les ha costado la vida al convertirse al evangelio.  Vi con mucho dolor  que siete cristianos fueron quemados vivos por una turba de musulmanes pakistaníes y otras 18 personas resultaron heridas durante el incendio de unas 50 viviendas y una iglesia. Fue la acción de  una turba de musulmanes que protestaban por la supuesta profanación de un Corán en la región del Punjab, en el noreste de Pakistán, país que cuenta con un 2% de su población cristiana. Hay personas que hoy están sufriendo persecución y no tienen la libertad de predicar el evangelio de salvación. Cuando veo esto me pregunto qué estoy haciendo yo para ayuda a  disipar las tinieblas que tienen cegada  a la humanidad. En este país, donde tenemos la libertad de predicar donde queramos, no valoramos esa oportunidad, y no hacemos lo que debemos. Somos  pasivos, complacientes, cómodos, indiferentes a lo que nos está afectando como pueblo de Dios. Y esperamos que todo lo haga Dios  y nosotros ni nos movemos. Está claro que nos falta fe, que carecemos de  valentía para combatir lo que está afectando a la iglesia cristiana en Chile. Somos una iglesia sin voz  ante los anuncios de las nuevas legislaciones que proponen los candidatos presidenciales. Propuestas que amenazan los valores de Dios y la iglesia cristiana. Pienso que los líderes tienen que ser personas informadas en  todas las áreas de la actividad humana y mayormente la política, que es la ciencia de gobernar. Estos líderes  deben advertir a sus congregaciones de los peligros de algunas de las propuestas de los postulantes a la Presidencia, para que cada cristiano vote a conciencia sabiendo los principios y valores de la persona que está eligiendo. Queremos que se haga realidad la promesa de Dios, que Chile sea para Cristo. Pero para que sea cumplida esta promesa la iglesia no puede estar indiferente y aletargada como ahora. He escuchado a algunos cristianos opinar de política y me dan pena. Algunos valoran elementos como la juventud, la simpatía y el carisma de uno, pero  nadie se informa cuáles son los cambios que pretende hacer en la legislación y si son para bien o para perjuicio de la iglesia cristiana. Por ello muchas veces fuimos tachados de ignorantes, porque la política se miraba como un pecado y al hermano se le prohibía hablar de política. Hoy tienen que aprender que cada cual debe tomar decisiones importantes para elegir a quien regirá los destinos de nuestra nación en los próximos cuatro años. Y no tengan miedo si quieren ser un concejal, alcalde, diputado, senador o Presidente del país. No digan “no tengo condiciones para ocupar un cargo en la administración de nuestro país”, si ya somos  embajadores del reino de Dios.  No hagamos tardar las promesas de Dios para la iglesia, de  que Chile será para Cristo. Lo que proclamaron  muchas veces  nuestros patriarcas de la fe en el pasado hoy tu y yo lo tenemos que hacer realidad. 

 

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Fuente: Pastor Marco Gajardo