Editorial

Luminares del Mundo

Publicado el 13 de octubre de 2009 7:49 | Leído 952 veces.

B0acb6e39a92a916b568b7b3fd5838a8 En el desequilibrado mundo que hoy vivimos se hace imperiosa la necesidad de ser luz, sin embargo algo pasa con nosotros que nos gusta mantenerla debajo del almud.

Nuestra naturaleza, dice la escritura, es de hacer el mal. Cristo vino a nuestras vidas, logrando cambios sustanciales en ella, pero a veces poco se nota en nuestro diario vivir. Los valores morales, el respeto , la responsabilidad y tantos otros se ven cada vez menos en las personas. Ud y yo estamos llamados a hacer la diferencia. A veces sentimos miedo o verguenza de ser en nuestro medio los mas responsables, los mas honrados o los mas solidarios, etc, tanto que optamos por no serlo.

El joven de hoy ha sido bendecido por Dios y se le han abierto puertas que quizás ni imaginó, allí debe alumbrar, debe dar a conocer con ejemplo de vida que se puede ser feliz y que su felicidad es duradera y no pasa sólo por la algarabía de una fiesta o una discoteque, o de el disfrute de un vicio.

Jovenes; no hay mayor bendeción que la de ser Hijo de Dios, transmitan el mensaje, empapen la aulas de vuestros centros de estudios con el poder de Dios, dado a sus vidas por el Espíritu Santo. Impregnen su sana alegría en la vida de sus compañeros y amigos. No desperdicien la gracia de Dios dada a sus vidas, si disfrutan de un hogar cristiano, sólo girense levemente para ver que como hay otro que se destruye, como a su lado hay un joven que no quiere vivir porque en el seno de su familia no encuentra amor.

Hagan un alto en el camino y verán lo mucho que pueden lograr junto al Señor, no intenten sólo llevar juventud a los templos, mas bien lleven ustedes el amor de Dios a esos corazones desesperanzados "Anda y cuenta cuan grandes cosas..." Alumbren, ¡Alumbren! Hagan lo posible... Dios se encargará de lo imposible.

 

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Fuente: Esther Regollo A.